lunes, 5 de octubre de 2015

Pablo Alfaro



Partidos disputados
Primera división
Segunda división
Copa España
Copa UEFA
190
129
35
16
10
PABLO ALFARO
(2000/2006)
Pablo Alfaro Armengot
24/04/1969 Zaragoza
Defensa




Defensa central experimentado, duro, expeditivo, difícil de superar, con una energía y lucha que contagiaba a los compañeros. Temido por contrarios, aclamado por los suyos. Líder indiscutible en la zaga sevillista, durante cinco campañas y media, asentó al equipo en Primera y fue germen e impulsor del gran Sevilla. El lema cantado por los Biris se quedará en la historia: Pablo Alfaro es nuestro líder.




Carrera deportiva (extracto del artículo de Sevillismo en Vena, @sebarili

Pablo Alfaro se formó en la cantera del Real Zaragoza, en sus inicios jugaba de delantero centro hasta que en los juveniles empieza a jugar como defensa central y lateral izquierdo.
Radomir Antic le dio la oportunidad de debutar a los 20 años con el primer equipo maño a comienzos de la temporada 89/90, convirtiéndose desde entonces en titular indiscutible durante tres campañas, en las que jugó 35 partidos de promedio por temporada.
Pablo Alfaro se formó en la cantera del Real Zaragoza, en sus inicios jugaba de delantero centro hasta que en los juveniles empieza a jugar como defensa central y lateral izquierdo.
Radomir Antic le dio la oportunidad de debutar a los 20 años con el primer equipo maño a comienzos de la temporada 89/90, convirtiéndose desde entonces en titular indiscutible durante tres campañas, en las que jugó 35 partidos de promedio por temporada.
Una vez cumplido el sueño de jugar con el equipo de su infancia y ante el buen nivel exhibido regularmente en el Zaragoza, el Barcelona de Johan Cruyff se fija en él para reforzar la defensa.
En la campaña 92/93 el equipo catalán oficializó su fichaje.
Aunque su paso por el conjunto blaugrana sirvió para añadir a su palmarés una supercopa de Europa, una supercopa de España y una Liga, Alfaro solo disputa siete partidos con la camiseta culé y al término de la temporada ficha por el Racing de Santander.
Pablo Alfaro militó en el equipo racinguista durante tres campañas, volviendo a jugar asiduamente. El defensa zaragozano goza de la confianza de los distintos entrenadores que pasaron por el equipo santanderino y vuelve a demostrar el nivel que exhibió durante las primeras campañas de su carrera que le llevó a firmar por el Barcelona. A los 26 años Alfaro se había convertido en un central de garantías y con experiencia a pesar de su juventud.
Para la temporada 96/97 ficha por el Atlético de Madrid de la mano del técnico que le hizo debutar en primera división, Radomir Antic. El equipo colchonero había ganado la liga en la anterior campaña y tenía un excelente equipo, con mucha competencia en la zaga.
Alfaro logra vestir la camiseta del equipo madrileño en 18 ocasiones entre todas las competiciones, debutando además en la liga de campeones. Sin embargo, el exjugador racinguista no terminó de cuajar en el Manzanares y una vez finalizada la temporada decide marcharse al Mérida.
En su primera campaña en Mérida lo juega absolutamente todo, aunque finalmente el equipo no puede evitar el descenso a segunda división. A pesar del descenso, el defensa central decide continuar con el equipo en segunda división. Era la primera vez que Alfaro jugaba en segunda división. Allí permanece dos temporadas más siendo titular indiscutible pero sin lograr el ascenso. Al término de la campaña 1999/2000 el equipo emeritense se encontraba en un caos deportivo y económico que desembocó  tristemente en la desaparición del club.
Tras disputar dos campañas en segunda división y después de la situación vivida, Pablo Alfaro pensó incluso en la retirada.
Con 30 años, Pablo Alfaro llega a un preacuerdo con el Iraklis, equipo de la primera división griega. Por aquel entonces el jugador ya había finalizado sus estudios de medicina, que había compaginado con su carrera futbolística a lo largo de los últimos años.
Cuando parecía que Pablo Alfaro haría las maletas con rumbo a una aventura incierta en Grecia, se cruza en su camino el Sevilla, presidido por Roberto Alés y al que iba a entrenar Joaquín Caparrós.
El Sevilla estaba inmerso en una grave crisis económica y afrontaba un nuevo proyecto deportivo con el equipo en segunda división. El club hispalense adoptó una política de fichajes a coste cero que le llevó a interesarse por la situación del central zaragozano.
Pablo Alfaro no lo dudó un instante y aceptó la oferta sevillista declinando la opción de jugar con el equipo griego.
El futbolista zaragozano pasaría los mejores años de su carrera durante su estancia en el Sevilla, demostrando sus grandes virtudes como defensa: gran poderío aéreo, colocación, contundencia, buen criterio a la hora de sacar el balón y sus excelentes marcajes "made in Pablo Alfaro". Además fue pieza clave en la consolidación del equipo en una época de transición y contribuyó enormemente a formar  los cimientos que hicieron posible al Sevilla de los títulos posterior.
En su primera temporada como sevillista, la 2000/2001, Alfaro se hace con la camiseta titular y disputa 35 partidos en los que anota un gol. El defensa sevillista rindió a un excelente nivel y el equipo logró ascender de manera brillante como campeón, a pesar de que en la categoría militaban equipos de gran nivel como Atletico de Madrid, Betis y Tenerife.
Durante un derbi que finalizó con victoria sevillista por 1-3 fue expulsado tras realizar una dura entrada sobre el futbolista del eterno rival Capi, que desafortunadamente cayó lesionado. A partir de ese momento al defensa sevillista se le empezó a criticar por parte de la prensa y comenzó a labrarse la fama de jugador duro. Su historial de tarjetas amarillas y expulsiones en sus anteriores equipos contribuían notablemente.
Para la temporada 2001/2002, con el equipo de nuevo en primera división, el Sevilla ficha a Javi Navarro para reforzar la defensa en su nueva andadura y a lo largo de la temporada se va consolidando la pareja de centrales Alfaro-Navarro. El Sevilla realiza una muy buena temporada rozando la clasificación europea y acabando en el octavo lugar. La defensa sevillistas fue una de las menos goleadas de la liga y Pablo Alfaro participa en 36 partidos y marca un gol.
Se convierte en el líder del equipo, en capitán y en un peso pesado del vestuario sevillista. Además, la afición empieza a hacer suyo el cántico "Pablo Alfaro es nuestro líder", que el central sevillista no pararía de escuchar hasta el día de su marcha.
En la siguiente temporada, la 2002/2003, el Sevilla de Caparrós se consolida totalmente en primera división y finaliza en décimo lugar, a pocos puntos de los puestos europeos y siendo la tercera defensa menos goleada de la liga. Pablo Alfaro forma junto a Javi Navarro una de las mejores parejas de centrales de la liga. El central zaragozano disputó 33 partidos de liga y marcó un gol.
La dupla defensiva sevillista empieza a ser duramente criticada por los medios nacionales pero lo cierto es que tanto Alfaro como Javi Navarro tenían un promedio de faltas por partido bastante bajo que se veían empañados por algunas acciones duras puntuales.
Además durante esta temporada se produjo una victoria histórica a favor de los sevillistas en el Camp Nou con resultado de 0-3 para el Sevilla y que provocó una pitada monumental al término del encuentro al por entonces presidente Joan Gaspart.
En la temporada 2003/2004 el Sevilla realiza una gran temporada y acaba ocupando el sexto puesto, clasificándose para competiciones europeas nueve años después. Pablo Alfaro solo se pierde un encuentro por expulsión y disputa los 37 partidos restantes como titular, además participa en 7 encuentros de la copa del rey.
Durante el último y decisivo partido de liga frente a Osasuna donde el Sevilla selló su participación en competición europea para la próxima campaña, se produjo una violenta tangana, tras las provocaciones del técnico rival y de los jugadores osasunistas, que a pesar de no jugarse nada se dejaron la piel en el campo con tal de que el Sevilla no lograra clasificarse para la uefa.
En la tangana un rival asesta un puñetazo a Pablo Alfaro, el defensa sevillista quedó noqueado e increíblemente el árbitro decide expulsar a Alfaro, y además, posteriormente el comité de competición le sanciona con cuatro partidos. Sin duda, su mala fama también le acompañaba en las decisiones arbitrales y del comité de competición.
Por otra parte, el Sevilla hace un papel más que digno en copa del rey, donde es eliminado en unas polémicas semifinales contra el Real Madrid, en las que Valdano bajó a los vestuarios en el descanso para recriminar la actuación del colegiado, que había expulsado a Zidane tras dar un codazo a nuestro protagonista. Casualmente, al inicio de la segunda parte resultó expulsado Javi Navarro en una acción intrascendente. Aún así el Madrid acabó pidiendo la hora en el Sánchez-Pizjuán.
El conjunto sevillista se había convertido en un equipo incómodo para los grandes y eso no ayudaba a que los medios dieran una buena imagen del conjunto sevillista, que centraban sus críticas sobre todo en Pablo Alfaro y Javi Navarro, no dudando en utilizar adjetivos.
Pero cuantas más críticas recibían más apoyo y cariño les brindaba el sevillismo, sabedores de que muchas de las opiniones e informaciones eran manipuladas, desproporcionadas e interesadas.
Pablo Alfaro y el Sevilla se habían convertido en el blanco a batir favorito de la prensa mediática.
El regreso del Sevilla a la UEFA se produce en la temporada siguiente, la 2004/2005, la última temporada en la que estaría al mando Joaquín Caparrós.
Pablo Alfaro, que ya tenía 35 años pero que parecía mejorar con el tiempo, empezó la temporada cumpliendo la injusta sanción de cuatro partidos que arrastraba de la campaña anterior.
Una vez cumplida la sanción, el central sevillista participa en 19 encuentros de liga. Durante esta temporada se produce la explosión de Sergio Ramos y el técnico sevillista, debido a las lesiones y a los numerosos partidos, repartió los minutos entre la defensa más que nunca. Javi Navarro, Aitor Ocio, Sergio Ramos, algún que otro canterano más y nuestro protagonista intervinieron como centrales durante la temporada.
Además de los 19 encuentros de liga, Alfaro participa en 5 partidos de copa del rey y pasea el escudo del Sevilla por Europa hasta en 8 ocasiones.
El Sevilla realiza una excelente temporada pero en la última jornada se le escapa la clasificación a la Champions League. Una vez finalizada la temporada Caparrós decide dar por finalizada su etapa en el Sevilla, que contrataría luego a Juande Ramos.
La temporada 2005/2006 se inicia con Juande Ramos en el banquillo sevillista. El capitán sevillista disputa durante la primera vuelta tan solo cuatro partidos de liga y dos de UEFA.
Pablo Alfaro había perdido protagonismo, tenía 36 años, seguía estando en forma y con ganas de seguir disfrutando del fútbol, así que decide salir honrosamente y se marcha cedido en el mercado invernal con destino al Racing de Santander. En su rueda de prensa de despedida, acompañado por el presidente, y con lágrimas en sus ojos reconoció que la decisión de marcharse fue difícil y que "Hubiese deseado que nunca llegase este momento, pero algún día tenía que llegar, el de poner punto y final a estas seis temporadas en el equipo que más quiero y querré, el Sevilla FC" . El club le brindó la posibilidad de despedirse de su afición en un partido de copa del rey, donde recibió el cariño de todos los sevillistas.
Pablo Alfaro se hace con la titularidad en el Racing y disputa 17 partidos logrando además marcar el gol que supuso la sufrida permanencia en primera división del conjunto cántabro.
El Sevilla realizaría una espectacular temporada y consigue su primer título, que levantaría su compañero y digno sucesor, Javi Navarro.
Alfaro no quiso perderse la final y disfrutó el triunfo sevillista desde la grada en Eindhoven, animando como un aficionado más. Una UEFA que también le pertenecía, pues él había participado tanto en su clasificación como en los inicios de la competición antes de marcharse al Racing de Santander.
Una vez finalizada la campaña, Alfaro se desvincula del club sevillista para ampliar una temporada más su estancia en el conjunto cántabro. Se marchaba todo un símbolo del club y un auténtico ídolo para la afición sevillista.
Pablo Alfaro disputó durante su etapa sevillista 190 partidos y marcó 4 goles. Como dato curioso y para la historia el defensa sevillista disputó nueve derbis y no perdió ninguno.
Durante la campaña 2006/2007 el exsevillista sufre una serie de lesiones y no goza de muchos minutos, por lo que decide poner punto y final a su carrera a sus 38 años.
Después de un breve periodo de tiempo en la secretaría técnica del equipo de Nervión, Pablo Alfaro inicia su carrera de entrenador.

Trayectoria:
     - Deportivo Aragón (1988/89) 
     - Real Zaragoza (1989/92)
     - FC Barcelona (1992/93)
     - Racing de Santander (1993/1996)
     - Atlético de Madrid (1997/98)
     - Mérida (1997/2000)
     - Sevilla FC (2000/2006)
     - Racing Santander (2005/07)
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